Nuestra experiencia en el campo de "conflictos" en las empresas
familiares es amplia, y recomendamos a nuestros clientes esta
herramienta como idónea para dar una respuesta positiva a la solución de
estos conflictos.
Aun
siendo una figura de fácil reconocimiento socio-económico, lo cierto es
que, a diferencia de otros ordenamientos jurídicos, el ordenamiento
jurídico español no se ha preocupado en regular la empresa Familiar.
Cabe
observar que en la empresa familiar confluyen distintas figuras
jurídicas provenientes de diversos ordenamientos jurídicos (civil,
mercantil, tributario, laboral, Seguridad Social) que al no estar
contempladas para el ámbito empresarial provocan de manera irremediable
desajustes legales. Junto a ello, debe añadirse dentro del ordenamiento
civil, la coexistencia de diversos derechos civiles autonómicos dentro
del territorio estatal, lo que cada vez provoca una mayor confusión.
En el marco de esta serie de consideraciones es donde cabe situar a un
instrumento jurídico desarrollado en Estados Unidos desde los años 60 y
que, desde hace pocos años se ha venido aplicando en España: el
Protocolo familiar. Constituye una respuesta o ingenio que ofrece la
praxis jurídica para prevenir o, al menos administrar, toda la
problemática que plantea la titularidad, sucesión y gobierno de la
Empresa familiar.
Siguiendo al Prof. Vicent Chulià, el Protocolo familiar –equivalente al
Shareholders agreement de la Close Corporation en los EEUU- es un
acuerdo entre accionistas familiares titulares de bienes y derechos que
desean gestionar de manera unitaria y preservar a largo plazo, cuyo
objeto es regular la organización corporativa y las relaciones
profesionales y económicas entre la Familia y la Empresa.
Desde aquí puede descargar "La
guía para la pequeña y mediana empresa familiar".